... el festival de hoy...
Un cementerio no sólo es un lugar para los muertos, al menos en El Cairo. Con un crecimiento neto (natural más inmigratorio) de un millón de personas cada nueve meses, las autoridades idean nuevas ciudades en las cercanías, pero la sabiduría popular, y la necesidad, siempre van por delante.
En el cementerio de Qafara viven hoy más de medio millón de cairotas, y es un sitio que wikitravel recomienda evitar de noche.
En el corazón de uno de los países musulmanes más moderados se encuentra una de las primeras iglesias cristianas de la historia.
San Marcos, segundo evangelista, no apóstol (sino alumno de San Pedro) y contemporáneo de Nerón. Marcos fundó en el siglo I la iglesia copta (en egipcio antiguo significa eso: "egipcia"). Aunque el primer país en adoptar oficialmente el cristianismo como religión fue Armenia (en el siglo III), Egipto fue uno de los primeros lugares donde los cristianos pudieron practicar su credo libremente. Desde luego, mucho antes que en Roma, Compostela o Caravaca.
Por tanto, la iglesia copta forma parte de las orientales, es ortodoxa, y tiene su propio papa, llamado Shenuda III, quien NO es infalible y vive en El Cairo. Precisamente por su antigüedad y semiaislamiento, es seguramente la forma de cristianismo más parecida a la original.
El faraón siempre llevaba algo en la cabeza, desde el simple nemes (paño a rayas que le llegaba a los hombros), hasta la doble corona. La esfinge, por ejemplo, lleva un nemes.

En la corona del Bajo Egipto aparece el uraeus: una cobra hembra que hincha el cuello cuando se enfrenta a un enemigo. Por su parte, en la del Alto Egipto solía haber un buitre. En la frente del Faraón, por tanto, se representaban habitualmente a ambos: la cobra y a veces el buitre. Corría el final de los años 80 cuando un servidor trabajaba en cualquier cosa, con tal de ganar dinero y comprar música. Vinilos, en aquella época. Por ejemplo, vendía cintas pirata de cassete en mercadillos. A primera y a última hora, es decir, a las 7 y a las 3, cuando no pasaba ni dios, ponía la cinta que más gustaba a los compañeros y vecinos de puesto: argelinos, sudaneses, senegaleses. Era Oum Kalsoum, la gran diva de la música del Islam. Era el momento de montar o desmontar el puesto, y la música, magnífica, insinuante, serpenteante, nos ayudaba a pasar el rato.
Muchos años después, he recordado esta marcianada leyendo sobre Egipto: la señora Kalsoum nació allí.
¿Quién es el más famoso cantante o músico occidental? En el flamenco, Camarón podría ser equiparable a Oum Kalsoum en lo que respecta al mundo árabe. Desde Marrakech hasta Islamabad y Yakarta, pasando por Orán, El Cairo, Ammán, Damasco, Bagdad, Sana'a o La Meca, todo musulmán conoce los cinco pilares tan bien como las canciones de Kalsoum.
En árabe, cantante se dice mughaniya, pero no se puede definir a Oum Kalsoum con esta palabra. Era más bien una mutriba, que en castellano es más difícil traducir: lo que los gitanos llaman duende. Es decir, más allá de la técnica vocal, la persona que hace música y es capaz de emocionar, de llegar más allá de los oídos y el cerebro, hasta las tripas del oyente.
Su presencia era la de una gran diva: gafas oscuras, hierática, firme como un árbol durante canciones y bises. Su historia no es menos: amiga de Nasser, el presidente egipcio posterior a la 2ª guerra mundial, se convirtió en un símbolo del nacionalismo árabe. Las alocuciones de Nasser se emitían por radio justo después de los conciertos de Oum, con lo que tenía garantizada la audiencia, en número y en predisposición.
Bromas pocas: estos conciertos solían ser de una sola (1) canción, que duraba hasta seis horas (6). Incluso tenían formato de ópera occidental, con interludios orquestales para que la artista recuperara resuello (porque una cosa es ser una diosa, y otra muy distinta tener poderes sobrenaturales).
Por supuesto, Oum Kalsoum ha ejercido una influencia decisiva para toda la música árabe. Su canción más conocida, Enta Omri, tiene infinidad de versiones cada año, y es algo así como la 41ª sinfonía de Mozart para un occidental.
Medio centenar de kilómetros arriba de Asuán, es decir, río abajo, están la ciudad y templo de Kom Ombo. En época tolemaica, los cocodrilos eran tan abundantes aquí, que el faraón construyó este templo para evitar la mala uva de los bichos.
El dios cocodrilo (de la fertilidad y el Norte geográfico) se llamaba Sobek, y en el mismo templo hay al menos 300 momificados. Teniendo en cuanta el pánico que tengo a todos los ofidios y reptiles, y que el templo está en ruinas, no me verán acercarme.
Tampoco a los propios habitantes debía de gustar mucho la idea, así que el de Kom Ombo es uno de los pocos templos dobles: una parte dedicada a Sobek, la otra a Horus, el dios halcón hijo de Isis y Osiris.
Leyendo a otros viajeros, parece que en el bazar de la ciudad, además de vender las chilabas más baratas del viaje, los mercaderes ofrecen su puesto o camellos a cambio de una mujer. ¿Qué podré pedir por tres?
Leyendo a Douglas Kennedy, irlandés, he recordado el tráfico en Ho Chi Minh. En esto al menos se parecen Vietnam y Egipto: grandes ciudades, contaminación. Y en el reglamento de tráfico:

Salí de la plaza Ramleh [en Alejandría] e intenté cruzar la calle. Esto puede ser una aventura crispante en Egipto, donde las normas de circulación son más o menos éstas: ignora todos los semáforos, señales de stop y pasos de peatones. Conduce a la máxima velocidad, incluso en las calles más congestionadas. No pongas nunca el intermitente para cambiar de carril (utiliza para ello el claxon). Cruza siempre delante del vehículo que se acerca. Considera a todo peatón un blanco apto para el exterminio.
En Oriente Medio existe un fenómeno climático llamado Khamseen o Khamsin, que en árabe significa literalmente cincuenta. Son las tormentas de polvo.
Una tormenta de polvo tiene este aspecto aproximado en una foto de satélite:

«It blasted the buds on the almond bough,
And shrivelled the fruit on the orange tree.
The tiny fledgling died in the nest;
The sick babe gasped at the mother's breast.
Then a rumour rose and swelled and spread
From a tremulous whisper, faint and vague,
Till it burst in a terrible cry of dread,
The plague, the plague, the plague.
Oh the wind, Khamsin,
The scourge from the desert, blew in»
«Aplastó los brotes en la rama del almendro,
y marchitó la fruta del naranjo.
El pequeño polluelo murió en el nido;
El bebé enfermo jadeó en el pecho de su madre.
Entonces un rumor nació, aumentó, se propagó,
de un tembloroso susurro, tenue y vago,
hasta que explotó en un terrible grito de temor,
la plaga, la plaga, la plaga.
Oh el viento, Khamsin,
el azote del desierto, estalló.»
Oigo ahora mismo que se diferencia el buen arte del malo porque aquél te revuelve las tripas. Uno no "decide" si algo le gusta o no: simplemente lo nota. Cuando uno "piensa" o razona una sensación, ésta deja de serlo. Por eso las sensaciones están lejos del cerebro. Por ejemplo, en las tripas.
El arte egipcio actual, en muchos casos, está basado en la enormidad de su historia: late at work, Richard Deurer (tarde a trabajar; por cierto, nótese el eclipse)





Igual que en Vietnam sólo comen saltamontes, arañas, serpientes y monos, en Egipto sólo comen cocodrilos, áspides, leche de camella y testículos de cordero. No hay nada como viajar para ver más allá de los prejuicios, para sentirse pequeño, en tamaño (por lo grande del mundo y los mundos) y en edad (por lo mucho que queda por aprender).
Frente a la artística cocina turca (declarada como tal por los sultanes) y la refinada cocina libanesa (por la influencia persa y, en menor medida, francesa), la cocina egipcia es básicamente campesina. Poco refinamiento, alta calidad en elementos. Por supuesto, hay excepciones, que muchas veces son las más.
Primero, tipos de plato; después, restaurantes. Puesto que en el crucero tendremos pensión completa, me centraré en El Cairo.
Mezze: surtido de entrantes que se toman con pan de pita. La foto es de mezze libanés:










Sólo El Cairo en toda África tiene red de metro. Dondequiera que uno lea, dicen que es eficiente y limpio.
Lo que no hace tanta gracia es que el gobierno habilita el primer vagón de cada convoy para mujeres, porque los trenes van muy llenos y los hombres aprovechan para tocamientos ilícitos. Lo mismo que en la hipereducada y ultramoderna Tokyo.
Las estaciones de metro tienen como símbolo un octógono en estrella con la M incluida en él. Sólo hay dos líneas, pero una de ellas llega a Giza, por lo que es un buen método para ir desde la zona de pirámides hasta el centro. El precio es por un trayecto, independientemente de su longitud: 75 piastras, unos... 12 céntimos de euro. Igualito que el Tube de Londres...

Donde se muestra una lista de palabras útiles en árabe, de cifras y donde se trata, asímismo, de la moneda en curso. Se podría tratar de un manual antitimo.
Bakshish: por cualquier razón, por ninguna razón, todo el mundo pedirá bakshish, propina o limosna. Como occidentales, podemos negarnos y no darla más que cuando consideremos que el servicio nos ha parecido merecedor. Pero en un país islámico, la limosna es uno de los cinco pilares de su religión, como puedan serlo los diez mandamientos cristianos (los cuales recogió Moisés precisamente en Egipto). Dar o no bakshish, ésa es la cuestión.
Laa: no. Significa "no", ene, o. No son dos aes, sino una a larga.
Shokran: el complemento perfecto de la anterior: "gracias". Por tanto, "no, gracias" se dice "laa, shokran". Repite: "laa, shokran". Otra vez: "laa, shokran". Muy bien.
Salama: "hola", coloquial. Es una abreviatura de salam malekum. La a final de salama apenas se oye.
Min fadilak: "por favor".
Na'am: sí. Se usa poco por los turistas (je).
Se puede encontrar un vocabulario básico aquí y aquí, pero creo que como muestra ya vale.
Por otra parte, solemos decir que utilizamos números árabes, pero hoy en día en algunas zonas del Islam -como Egipto- se utilizan otras grafías para sus cifras. Es importante aprenderlas, porque en muchos sitios estarán especificadas así, y nos timarán si no las conocemos:



El monumento más famoso del mundo tiene nombre geométrico. La única de las siete maravillas que se mantiene en pie es un enorme cementerio tridimensional... para una sola persona.
¿Y qué puedo yo decir de las pirámides que no se haya dicho ya? ¿O que sí se haya dicho? Me centraré en dos aspectos de la construcción: el de ingeniería mecánica, y el de astronomía. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes.
Acabo de ver un documental (¿de Lonely Planet, era?) en el que se demuestra que es imposible que los bloques de dos toneladas (de promedio) se subieran con método trineo. Mecánicamente, habría hecho falta tanta gente para moverlo, que los bloques de abajo habrían sucumbido por el peso. Por otra parte, hay grabados y restos arqueológicos que demuestran el uso de rampas, tanto circunvalantes como perpendiculares.
¿Y cómo se sube un bloque de 2 mil kilos por una rampa sin un toro o similar? Solución ingeniosa: se aplica un trineo de madera con forma de arco a cada lado, de forma que queda un cuadrado englobado en un círculo perfecto. Así, se tiene una rueda, muy fácil de empujar o arrastrar rodando. De estos trineos con forma de arco, cuatro por bloque, hay pruebas arqueológicas.
De astronomía habría mucho más que hablar. Los egipcios fueron los primeros en medir la circunferencia terrestre, de forma tan exacta que sólo erraron en el achatamiento de los polos (y de esto hace 5mil años!) El primer astrónomo famoso fue griego de Alejandría, es decir, tan egipcio como Cleopatra: Tolomeo. La misma Cleopatra, la de Julio César y Marco Antonio, era de dicha dinastía tolemaica: su padre, su hermano y primer esposo, y dos de sus hijos se llamaron Tolomeos.
Bien, pues una pared (una arista) de la primera pirámide está en línea recta con la estrella Polar, es decir, apunta al Norte geográfico perfectamente. Sin embargo, hace 5mil años, la Polar no ocupaba el lugar en el cielo que hoy tiene; pero las estrellas, que se mueven por la noche en torno a la misma (hoy día), en aquella época se movían en torno a un lugar... vacío. Allí apuntaron la línea que formaba un costado de la pirámide. Y también uno de los pasillos. Si las galerías principales de las pirámides no estuvieran obstruídas, desde su interior podríamos mirar a la Polar.
Hay muchas otras implicaciones matemáticas en la construcción de las pirámides, aunque la mayoría de ellas consisten en buscarle tres pies al gato. Como muestra ya vale.
